Zaragoza 2016

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RANDSTAD ESPAÑA @RANDSTAD_ES

Con 23 años decidieron hacer algo diferente y que les diese para vivir ¿Porqué no hacer zapatillas? #Emprendimiento #RandstadValores

Ponentes

Jaime Garrastazu

Infografía vital

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Josu Feijoo

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CRÓNICA

El Caixa Forum fue el escenario para el congreso de Randstad Valores en Zaragoza. Varios centenares de asistentes acudieron para escuchar las sobrecogedoras historias de Jaime Garrastazu y Josu Feijoo.

Mª Ángeles Tejada, directora general de Public Affairs de Randstad, fue la encargada de presentar la iniciativa de Randstad Valores. “Creamos Randstad Valores porque creemos firmemente que existe otra forma de hacer las cosas basada en la ética y responsabilidad”, señaló.

Para Josu Feijoo, el primer protagonista de la noche, no hay limitación tan grande como para impedirle lograr un objetivo. Josu tiene 50 años y es el primer y único astronauta diabético del mundo; también el único en conseguir el Gran Slam.

Josu tenía 24 años cuando, en una visita rutinaria al médico, le diagnosticaron un elevado nivel de glucosa en sangre, lo que acabó siendo una diabetes de tipo 1 que le convertía en insulino dependente para el resto de su vida. Mi médica, en aquel entonces, fue clara: “Josu, olvídate de escalar el Everest”.

Pero, a pesar de las indicaciones médicas, Josu decidió hacer una expedición en el Polo Norte, y después en el Polo Sur, y más tarde hizo historia al ser el primer diabético en pisar la cima del Everest. Siempre controlándose de forma regular e inyectándose insulina. “Solo hay 4 días al año en los que puedes hacer cima al Everest. No puedes fallar. Tienes que levantarte cada día de la expedición como si fueses a conquistar la cima”.

Consiguió conquistar la cima en su sexto intento pero asegura que las otras cinco le han servido para aprender de sus errores. “A día de hoy no hay nada que me haya propuesto y la diabetes me haya impedido hacer”, apuntó orgulloso.

Consiguió el certificado de la NASA de astronauta tras mucha preparación y, aunque no todos los que logran este certificado consigue viajar al espacio, Josu ganó la plaza y podrá hacerlo dentro de poco. “Voy a aprovechar que voy a ir al espacio exterior, supervisado por científicos y médicos, para probar medicamentos y ver qué cómo se comporta la glucemia en condiciones de gravedad cero y sacar conclusiones para ver si se puede curar la diabetes infantil en tierra”.

Su historia tiene un mensaje claro: quiere concienciar a la sociedad de que cualquier persona, con cualquier característica, puede conseguir todo. Y finaliza con un consejo: “confío en que coronéis el Everest que tenéis cada uno fuera, independientemente de si es empresarial o personal. Pero que lleguéis a la cima porque si yo puedo, podéis vosotros”.

La segunda historia de la noche fue la de Jaime Garrastazu, un joven emprendedor que decidió cambiar su puesto en una empresa de auditoría por la aventura de crear su propia empresa, Pompeii.

Junto con tres amigos de toda la vida, Nacho Vidri, Jorge Vidri y Cosme Bergarechecreó Pompeii, una de las marcas de zapatillas hechas en España más importantes de la actualidad.

¿Cómo empezó? con una frase: “¿y si hacemos zapas?”. Y continuaron dibujando con unos lápices de colores en un folio unas zapatillas que les gustaría llevar a ellos mismos. Se reunieron con fabricantes de zapatos de Elche y con 18.000 euros de capital inicial arrancaron, pero 12.000€ estaban inmovilizados. Con lo que nos quedaba sólo podíamos hacer 349 zapatillas. “Cuanto menos dinero y menos recursos tienes, más agudizas la creatividad”.

En ese momento, todos los integrantes de Pompeii tenían su trabajo o estaban centrados en sus estudios. Jaime tenía tan solo 23 años cuando se dio cuenta que la inercia de lo que los demás esperaban de él le había llevado a un trabajo que no le llenaba. “Entré en un trabajo sin saber muy bien por qué, ni siquiera tenía claro cuál era el fin. Sólo sabía una cosa, iba a empezar a cobrar”. Pero algo le abrió los ojos, y decidió cambiar y empezar a pensar en lo que realmente quería él.  Y lo que quería era Pompeii. Fue entonces cuando él su sus amigos se volcaron en Pompeii.

Apostaron por la digitalización. Centraron su estrategia en la venta online y en los canales sociales. Y funcionó. “El día uno antes de vender teníamos 4.000 seguidores y solo 349 zapatillas para vender”. Hoy tienen 90k seguidores en instagram y han vendido más de 15.000 unidades. 

Se embarcaron en un proyecto que daba miedo. “Si te da miedo es que puedes hacerlo”. Y dos años después venden en Italia, Francia y Alemania, entre otros. Jaime acaba con una lección muy clara sobre su experiencia: “Lo más bonito de emprender es ser capaz de encontrar tu camino. Todos los que emprendemos debemos aspirar a cambiar el mundo

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