Claves para desarrollar tus valores profesionales

Publicado el 26 de octubre de 2020

Seguro que lo has oído ya muchas veces a lo largo de esta situación que atravesamos desde marzo: los valores son ahora más importantes que nunca. La realidad es que son igual de importantes, porque siempre han sido el eje del funcionamiento de la sociedad en la que vivimos. Pero sí es cierto que se sienten más necesarios, y somos más conscientes de ellos que nunca. Por ello deben convertirse en una de tus mayores prioridades, si no lo son ya. No solamente en tu faceta profesional, sino también como persona.

Tanto si estás en búsqueda de empleo, como si ya tienes trabajo, actuar siempre con valores te convertirá en un profesional más íntegro y mejor valorado por recruiters, compañeros y managers. ¡Descubre cómo potenciarlos!

¿Se ajustan tus valores a los de la empresa?

Las empresas no solo buscan profesionales que se ajusten a las competencias requeridas para el puesto. Que tu experiencia y tu formación se correspondan con las tareas que vas a desempeñar es algo básico para que puedas cumplir las expectativas, pero hay algo aún más importante, que trasciende de lo puramente operativo y repercute directamente sobre la parte más humana: que tus valores se ajusten a los de la empresa. Es el llamado Cultural Fit.

Los valores definen el comportamiento, las creencias, la ética y los objetivos de cada persona y de cada empresa. Si chocan, la relación entre ambas partes nunca podrá llegar a buen término, sin embargo, si se corresponden, el éxito está asegurado.

Desde Randstad perseguimos siempre ese perfecto ajuste a través de nuestra tecnología True Fit, en la que los valores representan uno de los principales pilares a la hora de elegir al candidato adecuado para cada empresa. Tus valores dicen mucho más de ti de lo que puedas imaginarte.

Por todo ello, debes seguir dos pasos ineludibles:

  1. Investiga siempre sobre la cultura corporativa de las empresas en las que optes a trabajar, tal y como te contamos en este artículo.
  2. Define y desarrolla tus valores como eje de tu desarrollo personal y profesional.

Cómo potenciar tus valores para ser mejor profesional

A la hora de construir tu marca personal, los valores deben ser el centro de tu sello de identidad, la huella que dejes a lo largo de tu trayectoria. Pero, ¿cómo puedes desarrollarlos? Sigue estos pasos:

1.- Identifica los valores que te representan

Cada individuo tiene una forma diferente de ver y afrontar el mundo, por ello, cada cual debe encontrar sus valores dentro de sí mismo. Pero… ¿de dónde proceden exactamente esos valores? Lo cierto es que su origen es más bien abstracto, todo depende de tu perspectiva y tu forma de absorber y adaptarte a las circunstancias que te rodean:

  • Tus creencias y principios
  • Tus vivencias y experiencias profesionales
  • La influencia de las personas que te rodean
  • Tus objetivos vitales
  • Tus inquietudes
  • Tu forma de ser

Todos estos factores, y muchos más, se entrelazan en la construcción de tus valores. Tu propia intuición es la mejor herramienta para identificarlos.

2.- Piensa en las personas que te rodean

A la hora de impulsar tus valores, prioriza aquellos que implican un beneficio más allá del propio. En el ámbito laboral es una cuestión de gran importancia para lograr un trabajo en equipo eficiente y un ambiente inmejorable. Si cada persona dejase el egoísmo a un lado y actuase en pro del bienestar de los demás, se lograría construir un entorno mucho más colaborativo, amigable y positivo.

Son muchos los valores que podríamos encuadrar en esta vertiente. La empatía, el respeto o la solidaridad son algunos de los más importantes.

3.- Muéstrate con honestidad, sin interpretar un papel

Tratar de enarbolar a la fuerza unos valores que te parezcan más correctos que los que realmente te representan es un error, y ofrecerá una imagen impostada que no te favorecerá en tu búsqueda del crecimiento profesional, pero tampoco en tu desarrollo personal. Existe una gran diferencia entre esforzarte por ser cada vez mejor profesional y persona, y fingir ser quien no eres.

Siéntete orgulloso de los valores que te identifican y defiéndelos en todas las facetas de tu vida. Ser congruente con ellos es el único camino para lograr una verdadera satisfacción vital y laboral.

Sinceridad, honestidad, transparencia, autenticidad… son valores que, sin duda, te convertirán en un gran profesional.

4.- Descubre historias motivadoras en eventos como Randstad Valores

Puede que lo único que necesites para detectar e impulsar tus valores sea un poco de inspiración. ¿Cuántas veces has abierto los ojos ante un suceso o una historia impactante que te cambia tu forma de entender la vida? Desde Randstad te acercamos cada año las historias de personas únicas que ponen cara y voz a valores como la superación, el optimismo, la valentía, el esfuerzo, la resiliencia o la pasión. El vivo ejemplo de lo que significa apostar por los valores como motor de tu vida.

En este 2020 tan peculiar, que tanto nos ha cambiado, los valores tienen un protagonismo especial, y nuestra gira Randstad Valores cambia de registro, en un formato totalmente nuevo con la emoción, las ganas y la ilusión que siempre nos han caracterizado. Este año adoptamos un formato 100% digital que podrás disfrutar desde cualquier lugar.

Descubre las historias de Vicente del Bosque, Javier Fernández y Edurne Pasaban, sus impresionantes logros y los valores que han caracterizado sus vidas y sus carreras. Pasión, talento y resiliencia.

Inspírate para crecer personal y profesionalmente, siempre con tus valores como sello de identidad y como motor de impulso hacia adelante.

Ahora más que nunca, apuesta por los valores

  • Randstad Valores

Quico es un apasionado de la aventura y curioso por naturaleza. Esa curiosidad le hizo enfocar su futuro laboral al periodismo. Ha trabajado en numerosas televisiones y en programas muy diversos.

Sin embargo, a Quico le faltaba algo. Tuvo una crisis existencial: “No me reconocía a mí mismo, no sabía quién era, era infeliz. Me costaba conectar con las cosas”. Asi que decidió cambiar el rumbo de su vida.  Hacer de su pasión su trabajo. Buscó apoyo de productoras pero no lo logró así que siguió su instinto en solitario. Y se lanzó al mar.

Decidió navegar a bordo de un kayak trimarán entre Algeciras y Estambul en solitario y sin asistencia. Pero no fue una aventura fácil. Una ola rompió su embarcación, tuvo que pedir ayuda por control remoto. “Pensé que vendrían a ayudarme y me relajé. Fue lo peor que hice, otra ola vino y volcó mi embarcación”. Quico asegura que pensaba que iba a morir: “Estuve 12 horas muerto. Había desaparecido. Estaba muerto para todos menos para mí mismo”.

Tuvo que sobrevivir a las embestidas de olas de 6 metros hasta que pudo llegar a nado a una playa en Túnez.  “Me enterré en la arena para luchar contra la hipotermia”. Tras un día entero sin comida ni bebida en la isla y donde unos saqueadores le desvalijaron, un lugareño le encontró y rescató.

Después de esta aventura, las productoras sí se interesaron en él, y comenzó su programa Capitán Q. En este programa recorrió toda la costa española navegando. Pero sus proyectos no cesan, eso sí, todos están ligados al mar.

Esta aventura le ha permitido saber cómo responder a situaciones límite, conocerse mejor a sí mismo y saber que, pese a las adversidades, las metas siempre las ponemos nosotros mismos. Se despidió con una gran reflexión: “Hay una cosa que nos iguala a todos: el tiempo. Todos tenemos las mismas horas a lo largo del día. Si afrontamos esas 24 horas con alegría, seremos más felices. Ser feliz es el mayor éxito y el mayor reto”.

¿Cómo definir los valores de tu empresa?

Publicado el 20 de febrero de 2017

Hay tres factores que juegan un papel fundamental en el desarrollo de cualquier empresa: la visión, la misión y los valores corporativos. Si la misión define nuestra labor en el mercado y la visión las metas que pretendemos alcanzar, ¿qué son entonces los valores corporativos?

Los valores corporativos son las costumbres, actuaciones, pensamientos, comportamientos y conceptos que una empresa asume como principios de conducta. Son los principios que marcan su cultura empresarial, determinan su “personalidad” y marcan la forma de hacer las cosas dentro de la organización. La gestión empresarial basada en valores es una manera de actuar bajo un prisma ético que demuestra que existe otra forma de dirigir, actuar y convivir dentro de las organizaciones.

Los valores: el ADN de la empresa
Valores corporativos, reputación e identidad corporativa son tres elementos íntimamente entrelazados. Al fin y al cabo la identidad es lo que hace única a una marca, es el cimiento sobre el que los valores corporativos levantarán toda la organización con unos elementos de diferenciación que la hagan única. Hoy cualquier producto se puede copiar, pero el quién eres es lo que te diferencia del resto. Tu visión, tus valores y tu imagen son las claves de una buena imagen de marca. De hecho, los valores son el motor que pone en macha toda la cultura corporativa y la identidad de cualquier compañía. Los principios corporativos son valores que llegan a formar parte del ADN de la compañía y que se reflejan en los comportamientos de todos sus colaboradores.

Sin embargo, no basta sólo con desear establecer ciertos principios, se precisa de compromiso y estrategia. Para ello, deben identificarse estos valores de la manera más simple, y luego diseñar un programa que nos permita ver cómo se reflejan estos valores en las actividades de la compañía.

La gestión empresarial basada en valores es una manera de actuar bajo un prisma ético que demuestra que existe otra forma de dirigir, actuar y convivir dentro de las organizaciones

Determinar nuestros valores
La lista de valores que pueden adoptarse en función de cada personalidad empresarial es casi infinita: transparencia, honestidad, optimismo, perseverancia, solidaridad, superación, responsabilidad, respeto, ética, humildad, … Una vez logremos identificar los que más nos caracterizan o queremos ser, serán los que nos distingan. Son los valores que definen quiénes somos como empresa, están implícitos de forma abstracta en nuestro producto y nuestra marca, a la que dan vida, son los latidos de su corazón.

Para muchas empresas definirlos y fijarlos puede llegar a ser un auténtico reto. Tal vez una de las claves radica en asumir que estos valores no han de ser inamovibles, a menudo las empresas han de ser flexibles para adaptarse a determinados cambios o contextos y ello a veces supone replantearse estos principios. Lo fundamental es mantener la coherencia y no romper las líneas éticas que se han fijado previamente.

Los valores no han de ser inamovibles, a menudo las empresas han de ser flexibles para adaptarse a determinados cambios o contextos y ello a veces supone replantearse estos principios. Lo fundamental es mantener la coherencia y no romper las líneas éticas que se han fijado previamente

El papel de los CEO
En este sentido, el papel del CEO y los directivos, responsables de comunicación es fundamental en este proceso. Son ellos quienes definen, activan y fijan la identidad corporativa y quienes deben liderar con el ejemplo en las compañías.

Comunicación y liderazgo van más unidos que nunca, ya que deben despertar la confianza de sus trabajadores y de los grupos de interés, deben ejemplificar esos valores corporativos e inculcarlos en sus trabajadores de forma que estos los promuevan. Ese sistema de creencias interno debe movilizar a los empleados en la dirección adecuada y despertar la confianza de los ciudadanos y consumidores.

Lo que jamás debemos olvidar es que los valores entran en las compañías prendidos a las personas. Por sí misma, una organización no tiene valores. Son las personas que la conforman quienes los hacen presentes en la misma, de ahí la importancia de vincular el "día a día" de una empresa a sus valores. Y, en este “día a día”, son los empleados, los directivos y, en definitiva, todas las personas que integran una compañía, las que deben demostrar los valores como una forma de ser y de actuar, y deben estar presentes cada vez que nos relacionemos con compañeros, clientes, stakeholders o proveedores.

Los valores que definen la forma de ser y actuar de una compañía deben ser evaluados y medibles, tienen que estar bien comunicados a todos los empleados y periódicamente reformulados y cuestionados. ¿Qué pasos seguir para elegirlos correctamente?

Así pues, sólo resultarán eficaces y factibles los valores que cumplan las siguientes características:

  • Definibles.
  • Significativos estratégicamente.
  • Escogidos participativamente y significativos para los trabajadores.
  • Bien comunicados.
  • Percibidos como algo por lo que merece la pena comprometerse.
  • Coherentes.
  • Periódicamente cuestionados y reformulados.
  • Evaluados y medibles

No hay recetas mágicas a la hora de elegirlos y definirlos, no hay esquemas infalibles ni fórmulas magistrales. Sin embargo, numerosos expertos recomiendan recurrir a un proceso similar al siguiente:

  • Reunión con el equipo directivo y el siguiente nivel jerárquico. Empleando técnicas de storytelling sobre experiencias de trabajo en la empresa, técnicas de feedback y participativas, han de lograr discernir los valores vividos ya en su realidad empresarial, concretados en acciones y comportamientos.
  • Reunión con el resto del personal que lo desee para ver esa lista inicial y ordenarla desde los que más-menos viven en su día a día laboral, a los que más-menos desean vivir en su trabajo cotidiano.
  • Valoradas esas listas priorizadas, el equipo directivo ha de elegir los valores iniciales e iniciar un proceso de monitorización.
  • Comunicación a los empleados del resultado del trabajo y de su aplicación práctica.

Los valores bien definidos, y por consiguiente, la gestión de ellos en el mundo de la empresa demuestran quiénes somos como organización y que es posible actuar desde un punto de vista ético. Los valores también orientan, no sólo en la conducta de las personas sino también en la toma de decisiones. Actuaciones y conductas que terminan generando el carácter corporativo y que prueban su consistencia en los momentos difíciles o de incertidumbre.

Desde pequeño fue un apasionado de la velocidad. Empezó en motocross, con 16 años. Más tarde lo hizo en quads y rallyes, hasta que sufrió un terrible accidente.“El último día de la carrera, a pocos kilómetros de la meta. Cuando coroné una rasante, no había camino. Alguien había quitado la señal de peligro” relata.

El golpe fue tan fuerte que tenía la sensación de que su cuerpo estaba separado en dos. Ya en el hospital, mientras los médicos luchaban por su vida, Toñejo hacía planes. Pensó que, como no podría volver a correr en moto, lo haría en moto de agua. Por eso, cuando le preguntaron si era consciente de que podría quedar postrado en una cama para el resto de su vida, contestó con rotundidad que eso no iba a pasar.

Consiguió milagrosamente un patrocinador y empezó a correr atado a la moto. Durante seis años siguió compitiendo y ganando carreras. Al proclamarse campeón de España, viendo a un piloto de pie a cada lado, pensó “soy el mismo de antes pero sentado”.

En el Campeonato de Europa sufrió otro accidente, “el peor, el que más secuelas me ha dejado”. Estuvo nueve meses en el hospital, pero se recuperó.

Más tarde, le ofrecieron correr el Dakar en camión y aceptó encantado. No sólo consiguieron acabar sino que quedaron terceros en su primer Dakar, “y encima ¡éste es paralítico!” gritaba su copiloto entrando en la meta.

La determinación ha sido una constante en la vida de Toñejo. Gracias a esta actitud, ha conseguido realizar hazañas imposibles a priori. Cuando alguien alaba su entereza y fuerza de voluntad, Toñejo se sorprende. Cuando se persigue un sueño, todo el esfuerzo y sacrificio necesarios le parecen algo natural, secundario. “Lo importante es la ilusión por conseguirlo”. La ilusión es el motor de su vida, es lo que le hace ser feliz, y transmitir optimismo y felicidad.

Barcelona 2015

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TWEETS DE VALOR

ANTONIO YUNCAL @ANTONIO YUNCAL

"Creo en mi mismo, nadie me da miedo, no debo nada a nadie y sigo aprendiendo" grande @amuda #RandstadAlgoMas

CARLOS CARPIZO BALSA @CCARPIZO68

Seguro que #RandstadAlgoMas en Barcelona será un éxito. Hablar de #valores con ponentes como @amuda y #toñejo es un lujo. A disfrutar

Ponentes

Amuda Goueli

Infografía vital

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Antonio Rodríguez

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Crónica

Barcelona acogió ayer el segundo evento de la cuarta edición del congreso 'algo+', organizado por Randstad en colaboración con la Fundación Lo Que de Verdad Importa (LQDVI). En esta ocasión, el evento contó con la participación de Amuda Goueli y Antonio Rodríguez,'Toñejo'.

Amuda Goueli nació en Nubia y vio por primera vez el agua corriente y la luz a los nueve años. Salió de su ciudad natal para vivir con su madre y sus hermanos en El Cairo. Allí fue cuando conoció lo que era un grifo o vio por primera vez un coche. “En Nubia, no hay nada, no sabíamos nada del mundo y yo tenía ansias de conocer. Pero mi viaje a El Cairo no sació mis ansias, sino que me hizo ser aún más curioso”, asegura Amuda.

Las ansias de saber, de aprender más, le hicieron matricularse en el Centro Cultural de Español en Egipto. Una beca de un mes en Madrid hizo el resto. En España, junto con un amigo australiano comenzó su andadura como emprendedor en el mundo digital. Actualmente es socio y fundador de Destinia, una de las principales web de turismo. La perseverancia, la superación y la confianza han sido los ingredientes para llegar a donde está hoy.

“Cuando conseguí mi primer trabajo en El Cairo, con nueve años, mi única preocupación era comer por si al día siguiente pasaba hambre y no quiero olvidar eso”, afirma. Tal vez por eso, en su despacho solo tiene una fotografía, que mira cada día cuando llega para recordarle la realidad. En ella se puede ver a una niña con su madre en una situación de extrema pobreza. “Cuando la vi, lo primero que hice fue recordar de donde venía, que esa niña estaba en la misma situación que yo”, asegura.
Superación es uno de los principales valores que pueden definir a Antonio Rodríguez,'Toñejo'. A los 26 años, cuando disputaba una carrera de Cross, un accidente hizo que pasara 16 meses en el hospital y que tuviera que vivir desde ese día en una silla de ruedas. En ese momento comenzó su reto: cumplir sus metas y superarse a sí mismo.

Mientras uno de los médicos, que le atendía después del accidente, le intentaba hace ver la gravedad de su situación, él ya pensaba en competir en moto de agua. Y así fue, no solo compitió, sino que fue campeón de España en esta categoría. Además de este galardón, ha sido el primer español en pilotar un Fórmula1 en el mar y ha participado en el Dakar en la categoría de camiones.

Al ganar el campeonato de motos de agua, su primer galardón en silla de ruadas, se dio cuenta de algo que marcaría el resto de su vida. “Soy el mismo pero sentado, eso fue lo que pensé cuando me proclamé campeón de España de motos de agua. Miré a los dos lados del pódium y cuando vi a mis dos compañeros de píe, me di cuenta de que era el mismo porque seguía compitiendo”, afirma 'Toñejo'.

'Toñejo' quiso compartir con los asistentes de 'algo+' en Barcelona un máxima que rige su día a día, “nadie tiene que cortarle las alas a nadie. Todo el mundo tiene que volar todo lo alto que pueda”.

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